En el centro y sur de Italia predomina el clima mediterráneo y en el norte resaltan los inviernos frios.
El clima mediterráneo es una variedad del clima subtropical, que se caracteriza por sus inviernos húmedos y templados; y los veranos secos y calurosos. Aunque la principal característica de este clima es la presencia de un periodo de uno o varios meses de sequía, seguido de otro periodo de lluvias torrenciales.
Italia es ejemplo de este tipo de clima, especialmente atractivo a nivel turístico debido a las temperaturas cálidas y a la escasez de precipitaciones durante los meses estivales.
El clima mediterráneo también es un clima con lluvias estacionales. Pero su distribución es la inversa a la del clima tropical. No llueve en verano, lo que genera un gran estrés hídrico. Por otro lado, los meses de invierno puede llegar a helar.